Hola amig@s, hoy me gustaría contaros un poco como veo yo a la gente
que tengo a mi alrededor. Quizá parezca una tontería superficial, pero para
nosotr@s, l@s que tenemos fibro, es importante clasificarlos, porque nos es muy fácil que nos hagan
sufrir emocionalmente o que por lo contrario nos alegren el día.
Los podemos clasificar en 3 grupos:
A los que les decimos que
tenemos fibro y nos miran como queriendo decir.. tu lo que necesitas es hacer
más ejercicio y adelgazar, porque nos ven flojos y punto. A este grupo es mejor
nunca sacar el tema de nuestros problemas porque sabemos que la contestación será
probablemente condescendiente y te soltaran una burla o un reproche porque eres
una pupas y siempre estas igual y al final te acaban ignorando, así que al
menos yo en mi caso, prefiero cerrar la boca, lo cual es siempre difícil porque
no puedes compartir tus sentimientos o problemas con los que tienes cerca,
porque aunque te quieran no significa que te entiendan.
A los que se lo decimos
y les entra por un oído y les sale por el otro, es decir, como si les dijeras
tu grupo sanguíneo o cualquier tontería y te cambian de tema a algo que sí les
interese.
Y aunque son pocos,
también están los que sí lo entienden e incluso se preocupan y nos ayudan en lo
que pueden cuando están con nosotros para que no nos sobrecarguemos. Por desgracia,
como ya he dicho, este grupo es muy reducido, pero son los que te hacen sentir
más agradecida y apreciada en esta vida, ya que, supongo que estaréis de
acuerdo conmigo, cuando los que sufrimos el día a día de esta enfermedad nos
encontramos con alguien que entiende por lo que pasamos y lo respeta, te carga
de positividad y alegría para el resto del día, lo cual es importantísimo para
sobrellevar mejor el día a día.
Con todo esto, espero
que entendáis porque a menudo nos aislamos socialmente, porque para la mayoría
de gente nos acabamos convirtiendo en invisibles o simplemente, para que todo
vaya bien, tenemos que adquirir un papel para estas situaciones en el que por
supuesto, no entra el dolor, la fatiga, ni las quejas, hay que limitarse
siempre a sonreír, mantener las conversaciones
y aferrarse al.. “todo va bien” y os puedo decir que es agotador, física
y emocionalmente, porque llega un momento en que no puedes ni pensar, pero no
puedes perder la conversación, porque aun te confundirás con algo y acabas
siendo la eterna tonta y despistada o como siempre, te vas pronto porque ya no
aguantas más y eres la aburrida y antisocial. Como veis, esta es otra
de nuestras luchas diarias por tener una vida y no recluirnos en casa, pero lo
importante es tirar para adelante y no rendirse, porque los dolores siempre
estarán ahí y tenemos que aprender a convivir con ellos de manera positiva. Y como siempre, si nos rodeamos de la gente
adecuada, todo es mucho más fácil.
Espero que estéis o
queráis estar en el grupo correcto, incluso que deis apoyo si os encontráis con
gente de algún otro grupo, porque al tener apoyo emocional, comprobareis que
cambian las cosas
Y no me cansaré de decir, gracias a los que, a lo mejor no nos
entienden, pero sí nos ven y nos respetan y entienden que aunque podemos hacer
de todo, tenemos nuestro ritmo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario