Os habéis parado a
pensar alguna vez en las obligaciones? La definición correcta es “aquello que
alguien tiene que cumplir por algún motivo” Hasta ahí está todo claro, pero no
nos damos cuenta y a veces nos cuestan la felicidad. Hay que saber
sobrellevarlas sin que nos amarguen la vida. De ahí este articulo o consejo que
os escribo. Es algo que a mí también me ha costado entender, pero lo he tenido
que aprender por la fuerza, también es por mi fibromialga y mi necesidad de
aprender a ser feliz con ella, pero es algo que cualquiera debería entender,
aunque sea en alguna época de su vida, porque a veces estas cosas son la
pequeña diferencia para no acabar el día amargad@s por la fatiga, dolores o pensamientos
negativos en general, recordándonos todo los “deberes” que nos interponemos
todos los días y los que nos quedan por venir.
Obviamente, hay
distintos niveles de obligaciones y algunas son ineludibles por
responsabilidad, como el trabajo, los estudios, los hijos… pero todo lo demás
son deberes que debemos saber raccionar. Como en el tema de las labores del
hogar, la mayoría de mujeres viven amargadas por ello, se pasan el día
trabajando y luego les queda el otro trabajo fijo que es la casa. Por supuesto, no estoy diciendo que paséis de
todo y viváis en la mierda, pero no creo que si en un momento dado, no podéis
barrer, por ejemplo, se vaya a desmoronar el mundo si lo dejamos para mañana.
En una casa SIEMPRE hay cosas que hacer y no nos podemos permitir que nos
cueste la alegría al final de cada día. Se puede llevar todo de manera ordenada
con una buena organización y sin tener que presionarnos por el “hoy tengo que….”
basta con quedarse con el “tengo que…” y se hará en cuanto se pueda, pero se
hará!. No debemos permitir que ocupe todo nuestro tiempo libre.
Lo primero que hay
que aprender es a diversificar, basta ya de actitudes machistas y asumir que la
mujer se encarga de todo. Todo el que vive en la casa ensucia y desordena y
tiene la misma obligación de ocuparse de ello como cualquiera. Todavía quedan
muuuuchos hombres chapados a la antigua con este tema, aunque yo creo que es simple
comodidad porque se está mejor sin hacer
nada y que se ocupen de ti, pero muchas mujeres también siguen defendiéndolos con
la excusa de que no lo saben hacer o lo hacen mal y eso es una soberana tontería
que solo agrava el problema, nadie nace enseñado, todo se aprende en esta vida
y querer es poder.
Acaso no os dais
cuenta de que la costumbre de que la mujer se encargue de la casa y la familia
es totalmente irracional e inconcebible hoy en día. No veis que esta costumbre
viene del siglo pasado? antes la mujer no trabajaba, entonces es cuando se
encargaba de la casa y la familia, debía tener al marido contento, la casa
perfecta y estar siempre dispuesta y lista para el marido, vamos!! una sociedad
machista!! la mujer hace más de 50 años que trabaja, porque tenemos que seguir ocupándonos
de todo sin ayuda? Ahora, tanto el hombre como la mujer trabajan y en muchos
casos, la mujer tiene que pasar a su segundo trabajo en su tiempo libre.
Incluso los niños deben aprender a ser responsables con sus acciones y a
recoger sus juguetes o las tareas que puedan ir haciendo dependiendo de su
edad. Si conseguimos compartir todos los trabajos que conlleve la casa en el día
a día, minimizaremos las cargas y si nos mentalizamos en que no son una obligación
ineludible, evitaremos también las cargas emocionales por todo lo que deberíamos
haber hecho y no hemos hecho. Porque digo yo…. si te duele la espalda, en que
te va a ayudar limpiar hoy los cristales? por ejemplo, si te fuerzas y lo
haces, solo porque hay que hacerlo, eso solo te augura que mañana ya empezaras
mal el día y aun tendrás otras muchas otras cosas que hacer que no podrás
eludir. Aunque parezca una tontería, esas pequeñas cosas, a veces son las que
hacen que te vayas a dormir amargad@, a veces hay que saber liberarse de lo que
llamamos obligaciones y convertirlo en “cosas por hacer” sin necesidad de
obsesionarse con ello, porque como he dicho antes.. siempre hay deberes en casa
y no tenemos porque consumir todo nuestro tiempo libre en ello.
Algun@s terminareis
de leer esto y pensareis que es una actitud de vag@s, a mí eso ya me da igual, también
me costó un tiempo quitarme esa lacra de la cabeza y no considerarme una vaga,
hasta que entendí que mi felicidad dependía de ello.
Todos los días hay
que buscarse un ratito para uno mismo, para hacer lo que nos venga en gana. La
felicidad esta en nosotros y en como
vemos las cosas. Hay que asegurarse la
felicidad cada día de nuestras vidas y recordar divertirse, si instauramos un
rato de risas y diversión todos los días, comprobaréis como os cambia la vida.
Gracias por leerme y
espero que a quien lo necesite le sirva de ayuda este escrito.
Un saludo a tod@s